
El despacho parroquial de Atuntaqui se encuentra repleto. El gentío desea conversar con el Padre Juan Jumbo y conocer cuál es su opinión del hecho que está ocurriendo.
Todos aguardan en las sillas de la sala de espera de la oficina. Uno de ellos es Edgar Abad, redactor de opinión del diario local, pero demás un ferviente creyente católico. Llama la atención el orgullo con el que lleva en sus manos un abundante paquete de hojas impresas.
Comenta que es devoto de la Virgen de la Dolorosa desde que era pequeño; que se crió en colegios católicos en su natal Loja, que con frecuencia utiliza su columna, en un prestigioso diario imbabureño, para tratar temas religiosos. De una carpeta de cartón azul saca su último escrito que se publica ese día en el diario local. Analiza el celibato en los sacerdotes, a propósito del escándalo del Padre Alberto.
Mañana sin duda, publicará el supuesto llanto de la Dolorosa. Pero además trae una oración que escribió a la madre Dolorosa, en homenaje a la supuesta revelación que ha dado en la localidad imbabureña. Este escrito, asegura, es una primicia.
Todos aguardan en las sillas de la sala de espera de la oficina. Uno de ellos es Edgar Abad, redactor de opinión del diario local, pero demás un ferviente creyente católico. Llama la atención el orgullo con el que lleva en sus manos un abundante paquete de hojas impresas.
Comenta que es devoto de la Virgen de la Dolorosa desde que era pequeño; que se crió en colegios católicos en su natal Loja, que con frecuencia utiliza su columna, en un prestigioso diario imbabureño, para tratar temas religiosos. De una carpeta de cartón azul saca su último escrito que se publica ese día en el diario local. Analiza el celibato en los sacerdotes, a propósito del escándalo del Padre Alberto.
Mañana sin duda, publicará el supuesto llanto de la Dolorosa. Pero además trae una oración que escribió a la madre Dolorosa, en homenaje a la supuesta revelación que ha dado en la localidad imbabureña. Este escrito, asegura, es una primicia.

Mensaje a Nuestra Madre La Dolorosa
La fe, esperanza y amor son tres virtudes espirituales que nos participaste a cada uno de nosotros Madre Celestial.
Recibe la alegría de nuestros corazones y que nunca dejen de latir por ti y para ti.
Que se aleje de nosotros el dolor, la incomprensión y el desamor.
Madre Dolorosa, hoy no estamos aquí para pedirte nada, solo venimos a agradecerte por todo lo que haces por cada uno de nosotros.
¡Madre Dolorosa! Eres el contacto divino y humano, no hay en el mundo poder de pensamiento tan inspirador, sedante, útil y constructivo como el que transmites a tus hijos.
Eres la madre que amamos, la que camina siempre a nuestro lado y nos hace sentir el amor, el calor y tu compañía.
Somos tus verdaderos hijos contentos y felices de haber sido formados con tu amor y sabiduría.
EDGAR ABAD ZÚÑIGA
La fe, esperanza y amor son tres virtudes espirituales que nos participaste a cada uno de nosotros Madre Celestial.
Recibe la alegría de nuestros corazones y que nunca dejen de latir por ti y para ti.
Que se aleje de nosotros el dolor, la incomprensión y el desamor.
Madre Dolorosa, hoy no estamos aquí para pedirte nada, solo venimos a agradecerte por todo lo que haces por cada uno de nosotros.
¡Madre Dolorosa! Eres el contacto divino y humano, no hay en el mundo poder de pensamiento tan inspirador, sedante, útil y constructivo como el que transmites a tus hijos.
Eres la madre que amamos, la que camina siempre a nuestro lado y nos hace sentir el amor, el calor y tu compañía.
Somos tus verdaderos hijos contentos y felices de haber sido formados con tu amor y sabiduría.
EDGAR ABAD ZÚÑIGA
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